Decidí hacer un fanfic basado en un personaje que me gustó mucho del primer libro: Clove. Admiro su habilidad y como parecía que que odiaba a todo el mundo, como el resto de los profesionales. Aunque en el último minuto de su vida, demostró lo contrario. En este fanfic titulado "Cuchillo de doble filo" profundizaré en su vida, para que descubramos quién era Clove y cuál era su entorno. Espero les guste.
CUCHILLO DE DOBLE FILO
La historia de la chica que solía lanzar cuchillos y fue elegida como tributo del Distrito 2 en los 74° Juegos del Hambre: Clove.
CAPÍTULO 1:
Abro los ojos, la luz empieza a entrar por mi ventana. Trato de dormir pero estoy tan nerviosa y tengo un extraño presentimiento que no me deja tranquila. Me incorporo rápidamente y compruebo que mis dos hermanos mayores y mis padres sigan dormidos. Entonces me pongo unos pantalones flojos y una chaqueta, también las botas negras con cordones y salgo por la ventana. Atravieso gran parte del Distrito 2 hasta llegar a la Academia de entrenamiento. Normalmente está abierto por si alguien quiere ir a practicar y hoy no es la excepción. Saco de la chaqueta la credencial que me distingue como alumna y la paso por el láser de la puerta.
Acierto una vez más, desde que cumplí doce años he acertado cada uno de mis lanzamientos. Siempre dándole en el centro. Soy rápida y precisa, soy una gran lanzadora, seguramente la mejor de mi Distrito. Lo cierto es que no viene de familia, mis padres y mis hermanos son unos expertos en el combate cuerpo a cuerpo y arrojando lanzas. Pero yo fui la excepción, jamás demostré una habilidad decente con las lanzas, todo lo contrario: soy pésima con esas cosas. Recuerdo bien cuando todos se burlaron con mis intentos de lanzamiento, tenía solamente ocho años y toda mi familia me observaba. Mis hermanos ya eran expertos con las lanzas, a los ocho años habían acertado a una distancia de cuatro metros y yo no logré ni siquiera cincuenta centímetros. Me sentí tan estúpida que deje de intentar ser como ellos y regresé a esta habitación. Desde ese día deje que mis sentimientos se fueran con cada cuchillo que arrojaba. Por eso es que me he quedado vacía de sentimientos, salvo del odio. Cada lanzamiento es guiado por ese resentimiento que le tengo a mis padres. Porque jamás me han aceptado como soy, desde que nací no me querían por ser mujer y desde ese día todo lo que hago parece estar mal. ¡Zas! Un cuchillo más. Porque nunca se han sentido orgullosos de mí. ¡Zas! Desprecian mi talento y mi persona. ¡Zas! No confían en que sea tan buena como ellos. ¡Zas! Jamás me han dado una oportunidad... Alguien entra en la habitación. -Tan temprano pequeña- Es otra vez ese chico fastidioso. Es amigo de mi hermano Tax, se llama Cato y es el único que supera a mis hermanos en las lanzas. Me odia y lo odio, así ha sido desde que ambos nacimos seguramente. Sabe bien que odio que me digan pequeña, me hace sentir inferior. Y tal vez sí soy pequeña, pero mucho más fuerte que todos esos estúpidos chicos. Lo ignoro completamente y sigo en lo mío, pero por una extraña razón fallo todos los tiros. -Perdóname, no sabía que te ponía tan nerviosa- dice con esa voz tan arrogante que tiene: -No te sientas mal, yo ejerzo este efecto en las chicas- ¡Basta! Arrojo un cuchillo en su dirección pero él lo esquiva con mucha facilidad. -Te conozco Clove, sabía que harías eso- dice con una voz menos repulsiva y se va.
No entiendo cómo es que Cato les gusta a todas las chicas, es tan arrogante y estúpido, además de vanidoso. Es grande y sus ojos son azul profundo, muy guapo. Pero a mí no me atrae, en lo absoluto. Hasta lo odio. Pero yo soy así, no puedo sentir algo más que no sea odio. Soy un cuchillo de un filo solamente. No tengo amigas ni amigos.Odio a todo lo que conozco, pero a los que más odio son a mis padres, seguidos de mis hermanos y ese chico fastidioso: Cato. Ojala lo elijan como tributo y no tenga que verle la cara jamás.
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