¡Hola! No estoy segura de que alguien esté leyendo todo esto pero... me gustó escribir ayer y quiero seguir con mi historia. A continuación el segundo capítulo.
CAPÍTULO 2:
Se me hace tarde así que me baño a toda prisa. Perdí la noción del tiempo estando en la Academia, además mi casa está muy lejos y tardé demasiado en llegar. Cuando regresé a casa mi familia no sólo estaba despierta, sino que ya estaba lista para irse a la cosecha. Nadie se molestó en preguntar dónde me había metido así que me bañé a toda prisa y ahora estoy buscando un vestido. Sé que mi mamá me compró un vestido rosa, de lo más infantil, pero es lo único decente que tengo, Pero... ¿dónde está? Desordeno todo buscando el vestido, cuando regrese de la cosecha levantaré todo. Por fin lo encuentro: muy arrugado bajo la cama de Tax. Me lo pongo tan rápido como puedo. Ay no, parezco una niña de tres años, decido cortar todos los lazos que tiene. Me hago una coleta alta y uso uno de los lazos para adornar mi cabello. Por último me pongo unos zapatos blancos y salgo corriendo rumbo a la plaza (mi "familia" ya me ha dejado). Soy la última en pasar a registrarse. Me voy a formar con las otras chicas de quince años. Cuando dan las 2:00 en punto el alcalde empieza a leer el mismo discurso de todos los años sobre los Días Oscuros, cuando todos los distritos se levantaron en armas y después de que el Capitolio destruyera el Distrito 13, comenzaron a celebrarse los Juegos del Hambre. Estoy tan aburrida y hambrienta que no ponga atención, me dedico a ver todos los adornos que hay en la plaza y los puestos llenos de comida que nos esperan. En el Distrito 2 si nos tomamos muy enserio los Juegos, todas las familias se enorgullecen o al menos fingen enorgullecerse cuando sus hijos salen elegidos como tributos. Además el Capitolio nos envía comida para festejar mientras duren los Juegos. Vuelvo mi atención a la cosecha, justo están presentando a la acompañante de mi distrito: Mafenny Stanz, que usa una peluca azul con un vestido a juego, al igual que el maquillaje y los zapatos; su piel está pálida lo que le da un aspecto terrorífico -¡Felices Juegos del Hambre! ¡Y que la suerte esté siempre, siempre de vuestra parte!- exclama con voz dulce. Da un discurso muy tonto y se dirige a la urna de las mujeres. Yo solo quiero que esto acabe de una vez, pero parece que es lo contrario: -Clove Perkthin. Eso sólo significa una cosa: mis Juegos acaban de empezar.
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